
Errores comunes al elegir lupas y cómo evitarlos
Elegir lupas no es solo cuestión de aumento o precio; es una decisión que afecta directamente tu precisión, comodidad y salud postural a largo plazo. Sin embargo, muchos profesionales cometen errores frecuentes al seleccionarlas, lo que puede derivar en fatiga visual, molestias físicas o limitaciones en la práctica diaria.
1. Comprar lupas sin medición profesional
Puede generar ángulos de trabajo inadecuados, campo visual limitado o incomodidad prolongada. Por eso trabajamos solo con ópticos expertos en aumento y ergonomía, para que la lupa se ajuste exactamente a tus necesidades visuales y posturales.
2. Elegir únicamente por aumento
El aumento es importante, pero no lo es todo. No considerar que el aumento percibido cambia en función de la distancia de trabajo es un error común: una persona que trabaja con un aumento de 3.3× a 43 cm no percibirá el mismo aumento que alguien con el mismo 3.3× a 48 cm, ya que se verá menos ampliado.
3. No considerar la distancia de trabajo
Trabajar demasiado cerca o demasiado lejos del campo afecta la postura y la fatiga visual. Por ello personalizamos la distancia en pasos de 1 cm en todas nuestras lupas, garantizando comodidad y precisión.
4. Ignorar la comodidad
No todas las lupas se adaptan al contorno de la cara o a la posición de la cabeza. Optar por lupas ligeras, equilibradas y con apoyo adecuado sobre la montura reduce la tensión en cuello, hombros y espalda.
5. Ignorar la ergonomía
No todas las lupas permiten personalizar la distancia al cm ni modificarla en el futuro. Adaptarse a una distancia que no es la ideal puede significar años de trabajo con una postura incorrecta. Por eso, además de trabajar con distancias de trabajo personalizadas al cm, garantizamos el cambio gratuito de la misma durante los primeros seis meses tras la compra, para que trabajes con la máxima comodidad.
6. Subestimar la importancia de la luz integrada
Integrar luz LED permite ver mejor y sin sombras, aumentando la precisión. Además, si no trabajas con asistente, protege la postura al evitar levantar el brazo continuamente para posicionar la luz auxiliar.
7. No prever cambios en la visión
Si tu visión cambia con el tiempo, por presbicia u otros factores, tus lupas deben poder ajustarse, ya sea graduando lentes externas o adaptando los tubos. Las lupas personalizadas ofrecen la posibilidad de actualización para mantener ergonomía y precisión.
8. Seguir consejos de otros sin probarlas
Comprar un aumento simplemente porque alguien de tu especialidad lo recomienda puede ser un error. No a todos les gusta el mismo aumento, incluso dentro de la misma especialidad. La prueba personalizada te permite elegir el aumento que realmente se adapta a tus necesidades y movimientos.
Conclusión
Invertir en lupas personalizadas no es un lujo, sino una decisión estratégica para cuidar tu salud, aumentar tu precisión y mejorar tu experiencia de trabajo. Evitar estos errores comunes asegura que tus lupas sean realmente una extensión de tu práctica profesional y no una fuente de molestias o limitaciones.
